El hombre que plantaba árboles’ narra la historia de un pastor que, con su sola voluntad y esfuerzo, convierte una tierra desierta, abandonada, infértil, en un maravilloso vergel. Pero la moraleja sobre la capacidad humana para, con tesón, alcanzar cualquier objetivo que se plantee, no me conmueve tanto como la historia en sí”.

El narrador nos cuenta cómo en 1913, en una excursión por la Provenza, atravesó una zona árida en la que nada crecía y en la que era imposible encontrar agua. Pueblos abandonados mostraban que en la zona una vez vivieron hombres, pero de ellos ya sólo quedaban las ruinas de sus casas. En medio de esa desolación, el narrador encuentra un pastor con el que pasa un par de días mientras le explica su principal ocupación: plantar árboles”.

solodelibros.es

Delicioso y didáctico cuento de Jean Giono de mediados del pasado siglo, llevado al cine por el canadiense Frédéric Back en 1987 (Oscar al Mejor Corto de Animación) y que supone un auténtico homenaje a la naturaleza, a los bosques y al esfuerzo humano, no por destruir, sino muy al contrario por contribuir a la sostenibilidad del planeta.

Emotivo y lírico, pero profundamente comprometido, este cuento que quizá no ocupa el puesto que se merece en la historia de la literatura universal, nos traslada a la conciencia misma de la existencia en toda la extensión de la palabra: la existencia humana imposible sin la existencia de todo lo natural que nos rodea.

El corto fue elegido como uno de los 50 Mejores Dibujos Animados de todos los tiempos. Puedes leer el texto, ver los vídeos o ambas cosas. Seguro que pasa a ocupar un lugar importante en tu mente, en tu conciencia… y en tu corazón.

Me quedo con este pasaje de un interesante post de la Sra. Castro en solodelibros.com:

Cada día la Humanidad pierde, sólo por la tala directa, unos dos millones de árboles. Esto viene a significar que cada año desaparece el equivalente a un árbol por cada habitante del planeta. Ante un panorama tan descorazonador, emociona la lectura de esta sencilla historia que Jean Giono escribió cuando, a mediados del pasado siglo, una editorial norteamericana le pidió que escribiese un relato breve acerca de un personaje real que fuese inolvidable”.

Vía: Neatorama